Requiescat in pace ¡Ay la tontera!, esto es pura pena, de la más irracional.
Hoy (o ayer) dejó de existir como ser vivo mi gata Catalina, de aproximadamente 13 años de edad, y son aproximados, porque nadie sabe exactamente cuando nació porque es como una gata eterna que siempre estuvo en el patio rasguñando la ventana para que le den comida, y nunca tuvo un trato serio porque perteneció a la fase experimental en la tenencia de mascotas en mi familia, entonces nunca tuvo un seguimiento médico adecuado, ni sus primeras vacunas, ni una esterilización a la edad correcta ni nada, nisiquiera fue lo suficiente querida, bueno, querida sí, pero nunca empatizó mucho con una vida regalona de interiores ni tampoco entendió el sentido de una cajita con arena, ya que cuando le compramos una ya estaba muy mayorcita para cambiar su costumbre de hacer en los maceteros o en el suelo.
La vi volver dentro de una cajita de cartón, donde alguna vez transportaron botellas de vino, sobre unos diarios, con sus ojos abiertos y una mirada perdida, quizá su mirada no decía nada, yo era la perdida, la costernada, la desalentada. No podría definir qué es lo de ella que voy a extrañar, nisiquiera tenía trucos, solo que cagaba en cualquier parte y era muy 'fragante' que tenía solo cuatro dientes porque los otros los perdió con sucesivas infecciones en las encías... todo una larga e interminable fila de 'negligencias', lo pongo entre comillas porque sin comillas sería más duro y no quiero seguirme culpando por su muerte, porque a pesar de todo era bastante mayorcita para ser una gata. Ella nunca se quejó por nada, seguía quedandose echadita sobre el sillón o sobre alguna cama con su completa paz (que perfectamente pudo haber sido por el dolor insoportable al que estaba sometida todo el tiempo), ronroneando con serenidad... era una ancianita, pero es injusto que su ancianidad haya llegado tan rápido.. es frustrante crecer con un animal que muere antes que tú... es tan dispar, pensar que fuimos cachorritas almismo tiempo.. y ahora ella está en freezer esperando su entierro, y yo frente al computador esperando quién sabe qué.. que pase algo, que resucite, que llegue otra gata igual a ella, pero recién nacida para que ahora la cuide mucho y viva mucho más que esta pobre desdichada.
Pero claro, ella está ahí, tiesa y fría, sin que ninguno de sus muchos hijos la recuerde ni llore por ella, porque realmente no le debe importar quizá si alguien llora por ella, porque es una gata... y los gatos no hacen ni velorios ni funerales... ¿sentirán la pérdida?. Mejor por ella... o por ellos, si no pueden expresarlo es más dificil que se queden pegados dando vueltas en una emoción que debe ser borrada con el posterior paso de otra emoción.
¶ 1:39 a.m.
Comentarios:
Oh sí, me rompe el corazón tu desgarradorahistoria, y no creas que soy tu misma posteando en tu blog para que no se vea tan calvo...
# Lo dijo Anónimo : miércoles, septiembre 07, 2005 3:06:00 a.m.